Un hogar roto.
Había escuchado eso en libros, en canciones, e incluso en la televisión, había visto todo lo que incluía, divorcios, maltratos, gritos y golpes. Las victimas luchando por sobrevivir.
Jamás pensé en mi casa de esa manera, claro que había problemas, mis papás peleaban todo el tiempo, por mi hermano, por la plata, por mi.
Siempre pensé que lo que ocurría no se comparaba con la descripción que hice en mi cabeza, cuando mi hermano me decía cosas horribles y no paraba de golpearme hasta que lloraba, y así sucesivamente hasta que el sueño me atrapaba, y me quedaba dormida, para despertar con los ojos hinchados y rojos, como si no me hubiera dado cuenta que me dormí, como si el sueño fuera mi salvación. Eso no era para tanto ¿verdad?
Cuando mi mamá hablaba con mi hermano en frente mio, solo para decirme que era un desastre, que jamás conseguiría nada en mi vida, que estoy enferma, que necesito ayuda (obviamente no suya) y que necesitaba bajar de peso, mientras los dos reían fuerte, cuando de 365 días, solo había 5 días aproximadamente en los que no había un grito en casa, cuando todo se reducía a un lugar tan pequeño que no se podía respirar, el aire olía a veneno.
Me había creado la familia perfecta.
Cuando nos llevábamos bien, algo muy extraño pero pasaba, juro que a veces pasaba aunque ya no lo recuerde, todo estaba en paz, eramos una familia, mis papás no se habían divorciado, por más que lo pensaron mil veces, no había sucedido. Entonces todo estaba bien, eramos una familia, no?
Me obsesioné con esa palabra, me esforcé tanto por creerme la mentira de la familia feliz, que ocurría en Navidades, cumpleaños o cuando había visita, que cuando volvíamos a lo mismo, la excusa de "solo es un mal día" se volvió una rutina.
Cuando empecé a cuestionar eso, me volví mas distante, el llanto acumulado, las palabras atragantadas, las muñecas marcadas...todo se destruía adelante mio. Me decían la "rara" o la enferma con la que no se podía hablar porque ya dramatizaba o se largaba a llorar, o se encerraba en su pieza con la música tan alta que podría quedarse sorda. ¿Acaso nadie se daba cuenta que eso no era un hogar? ¿Que no podía llamarse un refugio? Llegué a creerme que el problema era yo, me convertí en la persona exacta que ellos me creían.
Una desquiciada sin retorno que no valoraba nada, ni a su familia.
Un hogar roto.
Creo que ahora entiendo todas esas canciones, esos libros y esos programas, en realidad, siempre lo entendí, porque cada vez que veía algo así, lloraba mucho y el pecho me apretaba, como si algo dentro quisiera salir a toda costa y correr hasta desaparecer. Me sentía comprendida, pero jamás lo acepté.
Al mismo tiempo que lo entendí, también comprendí que no había salida, ¿cuanto tiempo iba a tener que soportar esto? o mejor aún...¿Iba a poder soportar todo esto?
Muchas veces pensé en desaparecer, pero no desaparecer como escapando de casa, sino desaparecer del mundo, pero qué caso tenía, yo amo la vida, no exactamente la mía en este momento, sino que amo saber que va a venir algo más, algo mejor, que existe un futuro lejos, quiero ese futuro ahora.
Aprendí a tragarme las lagrimas que me queman la garganta, aprendí a callarme y sonreír, aprendí a ignorar los insultos, los gritos, aunque fueran dirigidos hacia mi, también aprendí que ellos jamás se darían cuenta de lo que me dolía, el dolor en esos momentos se reflejaba en cada parte de mi cuerpo, no aprendí a ocultar eso, de todos modos ellos no lo veían, o no les importaba realmente.
Sigo preguntándome cómo pude fingir durante tanto tiempo que esto no pasaba, cómo pude ponerme en modo "ciego" ante todo, quiero intentarlo una vez más.
Voy a tomar las frases que usan en las películas o en esas canciones de superación, los "me hicieron más fuerte" o "Aprendí qué no ser" y todo eso, me gusta imaginar que si en un futuro algo pasa, voy a mirar atrás y pensar, si pude soportar eso tanto tiempo, cómo no voy a soportar esto? Aunque después me acuerdo y eso está muy lejos de pasar.
Sinceramente no quiero pensar que estoy rota por dentro, quiero pensar que de a poco, voy construyendome de nuevo, voy arreglándome sola, pedazo por pedazo.
"Si un estúpido poema podría arreglar esta casa, lo leería todos los días."