"La plasticidad de la mente es lo que, en primer lugar, permite el movimiento. Si puedes imaginar al cuerpo humano haciendo un determinado movimiento, entonces puedes hacerlo. El milagro ocurre cuando no caes en estado de shock cuando descubres que lo estás logrando: cada célula moviéndose en perfecta armonía, sin dar cabida a ese pequeño nudillo que dice: "No, no puedo".