Todo el día de ayer parece ser un sueño, una pesadilla que tuve y hoy me desperté, confundida por los hechos. Fue solo una pesadilla, en la que había un vació en el lugar de mi corazón, me sentía fría, sola, y ausente. Las lagrimas, por lo que pareció una eternidad, no paraban de bajar. Mi cabeza dando mil vueltas, recordándome que soy incapaz de amar o cuidar a alguien que me importa, porque en algún punto de mi extrema empatia, puedo llegar a ser la persona más egoísta.
Trato de convencerme una y otra vez que eso fue solo un mal sueño, nada fue real, pero cada vez que trato de hacer un mínimo contacto con él, vuelve el frió vacío, lo siento equivocado, y no lo puedo evitar.

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