No creo en la sobrevalorada etiqueta del "mejor amigo/a" me fallaron y decepcionaron tantas veces, que hasta casi perdí la confianza en cualquier persona que quisiera estar en mi vida, temporalmente al menos.
Puede que solo te conozca desde hace 3 años y medio, pero te convertiste en parte de mi tan rápido que ni siquiera tuve la oportunidad de asegurarme, de poner un poco de distancia, un escudo, simplemente te uniste como si fueras la parte del rompecabezas que me hacia falta.
Vivimos un millón de cosas que sería imposible enumerarlas, además de que no nos acordamos ni la mitad, hicimos todo juntas, y todo lo superamos así, juntas.
Reímos, lloramos, gritamos, y cantamos, y no hay palabra en el mundo para describir la felicidad que me da saber que pasamos por todo eso, y saber que tengo una persona así en mi vida, porque no importa lo que sea que nos tiene preparado la vida, si te tengo a vos, todo va a volver a su lugar, todo se va a solucionar, me vas a volver a restaurar.
La mayoría de las veces ni nos damos cuenta de estas cosas, no nos ponemos a pensar en qué significa cada momento, cada situación que superamos apoyándonos en la otra, porque estamos tan acostumbradas, que somos una sola. No puedo imaginar, que me pase algo, ya sea bueno o malo, y no ir corriendo a contártelo a vos, y esperar tu consejo, porque sé que de todas las personas, el tuyo es el que me va a servir más, porque no te importa decirme que estoy equivocada, no te importa sobrepasar tu felicidad para que yo esté bien, y eso es lo más importante, jamás esperaste algo a cambio, ni te molestó o incomodó estar para mi cuando te necesité, aunque no haya sido un gran problema, siempre estuviste y estoy eternamente agradecida. No quiero perderte nunca, siempre creí que tenia personas así de incondicionales en mi vida, pero me equivoqué, me hacías demasiada falta.
Te amo hermana, sos mucho más que una mejor amiga, esa etiqueta idiota te queda corta, sos mi mitad.
Gracias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario